Brian y Irma

La vida es una aventura llena de altibajos, la vida es ilusión, esperanza y sueños, pero también trae consigo dolor, miedo y dificultades. Para Irma Milena Bravo Cruz, un joven mamá, separada y con tres hijos, asumir esa gran responsabilidad de sacar adelante a sus hijos y batallar sola, pese a las dificultades por esa gran aventura de la vida, la convierten en una mujer única, valiente, un ejemplo de superación, de como con fe y de la mano de organizaciones como Dharma se puede enfrentar la adversidad.
Irma salió muy joven de Valledupar para Acacias Meta con sus 3 hijos y se desempeñó en varios trabajos, como mesera de bar, restaurante, en almacenes, comedores estudiantiles, parqueaderos y aseando una funeraria, duró seis meses en ese trote, pero le quedaba pesado trabajar y atender al mismo tiempo a sus hijos. Así fue como los niños estuvieron un tiempo con la abuela paterna, mientras ella trabajaba hasta 13 horas diarias para enviarles lo de la alimentación y adelantaba sus estudios los días domingos para graduarse como bachiller y posteriormente como estilista integral. Retomó la vida con sus hijos, quienes iban terminando sus estudios, Brian el mayor, fue el primero en graduarse y se fue para Valledupar donde un tío, seguido por Nelson su hermano, así que solo quedó al cuidado del hijo menor. Luego Brian, se fue donde su abuela materna quien vive en Loma del César, pero el joven de repente comenzó a enfermar, un dolor de cabeza y fuerte dolor abdominal, lo hicieron cambiar su destino y terminar en un hospital en Valledupar, su panorama era realmente desolador, pues sufría de una endocarditis, una bacteria que poco a poco con el tiempo se le había comido la válvula mitral del corazón y aparte una infección en los riñones.
Debido a su gravedad Brian de 24 años, fue trasladado el pasado 15 de mayo a Bogotá, una ciudad grande y desconocida, sin una mano amiga que pudiera recibirlos y brindar ese apoyo que tanto necesitaban. Gracias a una amiga, Irma y su hijo fueron contactados con la Fundación Dharma quienes una vez se enteraron del caso, no dudaron en abrirles las puertas de la casa y recibirlos con el cariño y el amor que siempre los caracteriza. “Es un apoyo muy grande, cuento con estadía y alimentación, les agradezco con el alma porque se convirtieron como una familia para mi hijo y para mí, me queda muy cerca para ir a visitarlo todos los días, aunque por protocolo de la pandemia, me quedaba todo el día fuera del hospital, yo sentía que desde ahí lo estaba acompañando”, afirmó Irma.
Durante su estadía en el Hospital, juntos batallaron todas las dificultades que afectaban la salud de Brian, pues necesitó de un cateterismo, luego una cirugía a corazón abierto para cambiarle la válvula que estaba destrozada por la bacteria. Momentos llenos de tensión e incertidumbre invadieron a Irma mientras su hijo estaba en UCI, luchando por su vida y solo descansó cuando el cardiocirujano le informa que todo había salido bien que una válvula metálica sería la alternativa de vida para este valiente joven. Ahora superada la enfermedad, Brian se encuentra recuperándose en hospitalización domiciliaria en la fundación Dharma, en donde los recibieron como héroes, todos los días va el médico, la fisioterapeuta, la nutricionista y los enfermeros jefes a aplicarle el antibiótico. Fueron meses duros en donde esta lucha y perseverancia para sobrevivir necesitó de una gran dosis de fortaleza. Hoy Irma y Fabián superaron la adversidad, empacaron maletas y están listos para volver a su tierra, llevándose un pedacito de Dharma en su corazón.

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